Ciencia:
ESTOCOLMO. AP. Tres científicos estadounidenses ganaron el martes el premio Nobel de Física por derrumbar una premisa fundamental de la astronomía y demostrar que de hecho la expansión del universo se está acelerando, no frenando.
Su descubrimiento creó una nueva perspectiva sobre el destino final del universo: un sitio de temperaturas super bajas y cielos negros que no se verán interrumpidos por la luz de las galaxias alejándose unas de otras a una velocidad increíble.
Trabajando en equipos de investigación separados durante la década de 1990, Saul Perlmutter, Brian Schmidt y Adam Riess descubrieron que la luz emitida por más de 50 distantes supernovas era más débil de lo anticipado, indicio de que el universo crece a velocidad cada vez mayor.
La aceleración obedece a lo que los científicos llaman energía oscura, una fuerza cósmica que es uno de los grandes misterios del universo.
El descubrimiento que les hizo ganar el Premio Nobel implica entonces que el universo será cada vez más frío a medida que la materia se expande eternamente a través de distancias cada vez más vastas en el espacio, dijo Lars Bergstrom, secretario del comité de Física de la Real Academia Sueca de Ciencias.
Dijo que las galaxias que están a 3 millones de años luz de la Tierra se mueven a una velocidad de alrededor de 70 kilómetros por segundo (44 millas por segundo). Las galaxias que están a 6 millones de años luz de distancia se mueven el doble de rápido.
Su investigación implica que en miles de millones de años, el universo se convertirá en “un lugar muy, muy grande, pero muy frío y solitario”, dijo Charles Blue, portavoz del Instituto Estadounidense de Física.
La Real Academia Sueca de Ciencias dijo que Perlmutter recibirá la mitad del premio de 10 millones de coronas (1,5 millones de dólares) y que Riess y Schmidt —un australiano nacido en Estados Unidos— compartirán la otra mitad.






