Por Luis Napoleón de Armas P.
Nos hemos acostumbrado a que la gestión de los mandatarios, de cualquier nivel, se perciba por los comunicados que las oficinas de prensa de los respectivos despachos, emiten; por lo general, solo nos damos cuenta de la acción gubernamental, por las obras de infraestructura física, pocos nos introducimos en el mundo de las estadísticas que muestran el avance social, el verdadero termómetro de una gestión de gobierno.
La verdad es que en ninguno de los objetivos de desarrollo del milenio, ODM, establecidos para el periodo 1990-2015, se fija el número de puentes a construir; aquí el compromiso se centra en lo social, p.ej., está en reducir la pobreza, la tasa de mortalidad infantil, TMI, la mortalidad materna y en darle cobertura total a la educación en primaria, entre otras cosas. A dos años de la meta temporal acotada, solo 14 de los 50 indicadores se han cumplido. Por cuestiones de espacio solo me referiré a la mortalidad infantil.






