Los habitantes del corregimiento de Aguas Blancas, jurisdicción de Valledupar, consideran que su población es un “fantasma” para la administración, debido a la falta de intervención por parte de la Alcaldía y demás autoridades.
Son cinco las necesidades básicas, que según el expresidente del Concejo Municipal, Carlos Andrés Cotes Maya, viven hoy los más de 4.000 residentes del lugar: falta de agua potable, contaminación ambiental, infraestructura educativa en mal estado, daño forestal y basuras en las calles.
“En una visita hecha a Aguas Blancas, encontramos que la comunidad en general está sufriendo por la falta de agua, los habitantes se abastecen del líquido porque el carro de los Bomberos de Valledupar va una vez a la semana y pueden recolectar algo; los malos olores están invadiendo todo el corregimiento y afecta de manera directa la salud de las personas; el daño forestal lo está causando la quema indiscriminada de los cerros cercanos a esta localidad; la destrucción y el abandono de los tres colegios ubicados allí va desde no tener agua, hasta no prestar el servicio de baños y juegos didácticos a los niños; los caños de aguas turbias están llenos de basuras y todo el pueblo es igual, no vemos una prestación del servicio de ninguna empresa”, aseguró Cotes Maya.






