Por: Indalecio Dangond Baquero
Cuenta la parábola que una vez, un ciego estaba sentado en la acera con una gorra a sus pies y un cartel en el que, escrito con tiza blanca, decía: “POR FAVOR AYÚDEME, SOY CIEGO”. Un creativo de publicidad que pasaba por ahí, se detuvo y observó que solo había un par de monedas en la gorra. Sin que el ciego se diera cuenta, tomo el cartel, le dio vuelta, tomó una tiza le escribió otro letrero. Volvió a poner el pedazo de tabla en los pies del ciego y se fue.
Por la tarde el creativo volvió a pasar frente al ciego que pedía limosnas y notó que su gorra estaba llena de monedas y billetes. El ciego reconociendo sus pasos le preguntó si había sido él quien re-escribió su cartel y sobre todo, qué era lo que había escrito allí. El publicista le contestó: “Nada que no sea tan cierto como tu anuncio, solo que con otras palabras. Sonrió y siguió su camino. El ciego nunca lo supo, pero su nuevo cartel decía: “HOY COMENZO LA PRIMAVERA Y NO LA PUEDO VER…”. La moraleja de este cuento es que, cuando las cosas no están saliendo bien, hay que cambiar de estrategia para obtener un mejor resultado.
El presidente Juan Manuel Santos volteó la tabla del ex presidente Uribe y con su nueva estrategia de gobernar bajo un acuerdo de unidad nacional, un proceso de reconciliación y gente preparada, ha logrado en tan solo dos semanas organizar la casa y a sus vecinos. Los resultados hablan por sí solos: conformación de un gabinete de lujo, armonía con las altas cortes, organización de los partidos políticos y restablecimiento de las relaciones diplomáticas y comerciales con Venezuela. Ya lo había advertido en mi anterior columna, este gobierno va a superar con creces los indicadores de gestión del anterior.






