COLUMNISTA

Intromisiones en política

Por: Indalecio Dangond Baquero Se acuerdan de aquella anécdota contada por Plinio el Viejo, historiador y científico romano, donde refería que por allá en el siglo IV, existió un pintor llamado Apeles que tenía la costumbre de exhibir sus obras de arte en público y esconderse estratégicamente para escuchar los comentarios de la gente, y […]

Intromisiones en política

Intromisiones en política

canal de WhatsApp

Por: Indalecio Dangond Baquero

Se acuerdan de aquella anécdota contada por Plinio el Viejo, historiador y científico romano, donde refería que por allá en el siglo IV, existió un pintor llamado Apeles que tenía la costumbre de exhibir sus obras de arte en público y esconderse estratégicamente para escuchar los comentarios de la gente, y de esa manera, escuchando y valorando  los elogios y criticas, el pintor podía mejorar sus pinturas.
Cuenta la anécdota, que un día, paso por ahí un zapatero, que le criticó haberle faltado pintar pocas tiras en una sandalia. Apeles tomó atenta nota silenciosa y lo corrigió. Al día siguiente, paso otra vez el mismo zapatero, y presumido al ver corregido aquello que él señaló como un error, empezó a criticar la pierna pintada. Apeles entro en rabia, y le dijo intempestivamente “el zapatero no debe juzgar más arriba de las sandalias”. En lenguaje castellano esta anécdota se resume en una frase, “zapatero a tus zapatos” que se usa como consejo a quien intenta juzgar asuntos ajenos en lo que no es experto. En otras palabras, para poner en su lugar a alguien que trata de hacerse el competente en cuestiones que no son de su incumbencia. Una actitud, por cierto, muy habitual. ¿Cuántas veces no hemos vistos a tantos personajes empezando una alocución: “yo de eso no entiendo, pero opino que…”? ¿Cómo se puede opinar de lo que no se entiende?

Paradójicamente en nuestro país un zapatero llegó a ser Concejal de Bogotá, con los resultados desastrosos que todos conocemos. En ese mismo desfile hemos vistos pasar curas, cantantes de música vallenata, pastores, narcotraficantes, artistas, empresarios, deportistas, locutores, celadores y ex presidentes gremiales entre otros. Casi todos hoy en día, en problemas con la justicia o arruinados. El régimen político de Colombia es tan perverso, que fue hecho a la medida para expertos en política. Miren nada más los requisitos que se exigen para ser Alcalde, Gobernador, Concejal, Diputado, Congresista, Ministro o Embajador, ni siquiera se les exige un titulo de bachiller.

Sigue leyendo

Crea tu cuenta para leer el artículo completo

Desbloquea el resto de la historia e inicia sesión para seguir leyendo sin interrupciones.

TE PUEDE INTERESAR