El problema de territorio en la Serranía del Perijá está acabando con los indígenas yukpas, una etnia que aporta el mayor número de muertes por desnutrición en el Cesar. La guerra entre colonos e incluso al interior de los mismos resguardos ocasiona el abandono de parcelas, pérdida y saqueo de cultivos, sumado a ello la poca ayuda estatal para la supervivencia de una de las comunidades más cerradas al mundo occidental.
Como consecuencia del conflicto por la disputa de tierras en la parte alta de la serranía, 136 nativos del resguardo Iroka se desplazaron a Valledupar al considerar que no existen garantías para permanecer en estos predios. Según el docente yukpa, Luis Estrada Herrera, unos 10 indígenas han muerto por la confrontación.
“Hemos visto morir muchos niños y adultos también por física hambre. La desnutrición está extinguiéndonos, mientras esperamos que el Gobierno nos entreguen soluciones de fondo”, precisó.






