EDITORIAL

Homenaje póstumo a un vallenato visionario

Valledupar le rinde hoy un homenaje póstumo a uno de sus hijos más ilustres: Clemente Quintero Araujo, con motivo del primer centenario de su natalicio. El evento será presidido por el Alcalde de Valledupar, Fredys Socarrás Reales, y contará con la importante asistencia de Enrique Peñaloza Londoño, ex alcalde de Bogotá y ex candidato presidencial. […]

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@el_pilon

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Valledupar le rinde hoy un homenaje póstumo a uno de sus hijos más ilustres: Clemente Quintero Araujo, con motivo del primer centenario de su natalicio. El evento será presidido por el Alcalde de Valledupar, Fredys Socarrás Reales, y contará con la importante asistencia de Enrique Peñaloza Londoño, ex alcalde de Bogotá y ex candidato presidencial.
Quintero Araujo nació en Valledupar el 26 de enero de 1912, hoy cumpliría cien años. Fue un destacado Abogado, líder cívico, dirigente político, empresario agrícola que tuvo mucho que ver con el progreso de esta ciudad en el siglo pasado y con la creación del departamento del Cesar.
Estudió en el Colegio Pinillo de Monpox, y luego en el Liceo Celedón de Santa Marta, donde se hizo Bachiller. Posteriormente viajó a Bogotá, a estudiar Derecho en la Universidad Libre, donde fue discípulo de Jorge Eliércer Gaitán, quien también fue su amigo y copartidario.
Fue concejal de Valledupar, diputado del Magdalena grande, Secretario de Hacienda, Congresista, y diplomático,  fue un gran defensor de las ideas liberales y progresistas en esta región del país. Apoyó la creación del departamento del Cesar y fue una de las personas que sugirió el nombre de Alfonso López Michelsen, como primer gobernador del Departamento, durante el gobierno de Lleras Restrepo.
De allí que no sea una yuxtaposición caprichosa que el homenaje por su natalicio coincida con una visita a Valledupar del ex Alcalde, Enrique Peñaloza Londoño, quien viene a asesorar a su amigo, Fredys Socarrás, alcalde de Valledupar.  Por el  contrario, se trata de una afortunada casualidad, tratándose – como lo fue Quintero Araujo- de un hombre que luchó y trabajó por el progreso de Valledupar, por su desarrollo y su buena administración.
Y al igual que el papá del ex alcalde de Bogotá, Enrique Peñaloza Camargo, también Quintero Araujo fue amigo personal de Lleras Restrepo y amigo personal y político de Peñaloza Camargo.
Clemente Quintero Araujo se destacó también por su visión de la ciudad y del departamento, siempre preocupado por la buena administración de lo público, crítico de la corrupción y los malos manejos, a través de sus comentarios de radio y artículos de prensa, debido a su facilidad para la palabra.
Pero también fue un hombre de empresa. Fue uno de los primeros cultivadores de algodón de esta región, ganadero y líder gremial, defensor de los intereses del sector agropecuario. Siempre soñó con ver al Cesar convertido en un gran departamento agropecuario.
En su ámbito personal, fue un admirador de la buena literatura, principalmente de la poesía de Pablo Neruda y de los novelistas clásicos españoles, comenzando por El Quijote de Cervantes.  En Bogotá fue amigo de la tertulia bohemia al lado de Alberto Lleras Camargo, quien fuera Presidente de la República y de poetas de la talla de León de Greif y Eduardo Carranza. Y de allí también su amistad con los entonces jóvenes periodistas e incipientes escritores, Álvaro Cepeda Samudio, y Gabriel García Márquez, quien luego sería, en 1982, elegido Premio Nobel de Literatura.
Se casó Quintero Araujo con la joven vallenata María Elena Quintero, con quien tuvo cinco hijos: Jorge Eliécer, en homenaje a su amigo y profesor: Gaitán;  Hernando, María Clara, Arturo y Juan Carlos Quintero Castro, quienes han seguido su legado de lucha y progreso por Valledupar y el Cesar.
Constituye un gran acierto de la administración resaltar la memoria de este ilustre hijo de Valledupar, quien, sin lugar a dudas, se constituye en un gran ejemplo para las actuales y futuras generaciones de vallenatos y cesarenses, en momentos en los cuales el interés individual y egoísta pareciera imponerse sobre el interés general, colectivo y altruista.
El diario EL PILÓN, por medio de esta edición especial, se vincula al homenaje póstumo a este ilustre y visionario hijo de Valledupar, con motivo del centenario de su natalicio.

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