Por partido de dominó
Gonzalo Cañas Pallares, de 21 años de edad, se había convertido en un muchacho admirado por centenares de personas por haber sido el único joven 40 kilómetros a la redonda, que tuvo la valentía de enfrentar y matar al tigre que atacó a un campesino del corregimiento de Campo Pallares cuando descubrió que el fiero felino estaba acabando con su ganado.
Gonzalo Cañas, a finales de junio pasado, se aventuró a la parte montañosa de la vereda ‘Campo Alegre’ y cuando vio que un tigre de 14 arrobas estaba atacando a Wilson Garcés Tibaduiza de 43 años, introdujo un cartucho doble cero a su escopeta y como cualquier tirador profesional, le propinó un disparo en la boca al felino en el preciso momento que iba a morder en la nuca a su vecino.
Desde ese momento, todo el pueblo le agradeció el valiente gesto porque si no hubiera sido por él, su vecino seguramente sería historia al terminar en las fauces de uno de los tigres más temidos de la región.
Pues bien, pasaron varios días de estar recibiendo elogios por todos los sectores de Gamarra por su valiente hazaña, cuando decidió irse a trabajar en un taller de motocicletas de Cúcuta, Norte de Santander, donde los primeros días fue un poco duro pero se adaptó rápidamente.
Cuando recibió la paga de su semana de trabajo, invitó a su mejor amigo que también trabajaba cerca del taller de motocicletas, para que jugaran un partido de dominó. Cuando ya habían pasado varias horas de aguerrido juego, su amigo Juan David Mena Gómez, comenzó a molestarse porque todo los partidos los había perdido y al sentirse derrotado, tomó una botella de cerveza y se la reventó en la cabeza a Gonzalo Cañas Pallares; acto seguido corrió a su casa y sacó un revólver calibre 38 y al regresar al sitio donde lesionó a su amigo, apartó a las personas que trataban de auxiliarlo y le propinó cinco impactos de bala en diferentes partes del cuerpo a quien minutos antes, era su mejor amigo.
Ensangrentado el cuerpo sin vida de Gonzalo Cañas Pallares, quedó tendido al lado de la mesa donde no paraba de reír al ver que su amigo se enojaba porque perdía partido tras partido; hasta alcanzó a decirle “Juancho, porque te molestas si estamos jugando sin apostar nada, solo estamos divirtiéndonos, deja la rabia o mejor no jugamos más y nos tomamos otras cervezas, tranquilo amigo a veces los juegos son de suerte y hoy tú no la tienes”.
Gonzalo Cañas Pallares, era hijo de Eugene Cañas y Jazmín Pallares Rodríguez, ahijado de Emil Peinado Vásquez, presidente de la Defensa Civil de Gamarra, quien después del sepelio se mostró muy compungido por los hechos violentos que le cegaron la vida al joven que salió airoso del ataque del tigre, pero no de la ira de su mejor amigo.






