Uno de los retos de Colombia en el corto y mediano plazo es lograr buenas tasas de crecimiento económico, que permitan mejorar el bienestar y la calidad de vida de la mayor parte de la población.
El Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas (Dane), la máxima autoridad estadística del país, publicó esta semana las cifras sobre el crecimiento de la economía nacional en el segundo trimestre (abril –junio ) de 2010, que arroja una tasa de 4,5 por ciento, que es un comportamiento positivo, a pesar de estar por debajo de las proyecciones de algunos analistas que esperaban un crecimiento del 5 por ciento en el PIB, en el periodo en mención.
Hay que aclarar que esa cifra es un promedio del comportamiento de varios sectores de la economía, algunos de los cuales crecen por encima y otros por debajo del mismo. El mayor crecimiento se presenta en el sector de minas y canteras con el 14,9 por ciento, seguido por la industria manufacturera con el 8,4 por ciento; el comercio, restaurantes y hoteles con el 5,4 por ciento; y transporte, almacenamiento y comunicaciones con el 4,2 por ciento.
Las cifras demuestran que el crecimiento económico que presenta el país en el segundo trimestre del año en curso, es liderado por el sector minero, en el cual el Cesar tiene un peso importante por su aporte en materia de producción de carbón para exportación. Lo malo de ese crecimiento es que el minero es un sector intensivo en capital y por tanto poco generador de empleo.
Es bueno que la industria manufacturera y el comercio estén creciendo al ritmo que presentan, estos sectores, principalmente la industria, generan empleo formal y relativamente bien remunerado.
Sorprendió a todo el mundo la caída del 5,6 por ciento en la construcción, sector que si es un gran generador de empleo. Y también el estancamiento en el sector agrario, con un crecimiento de apenas el 1,1 por ciento. En términos generales, las cifras de crecimiento muestran una coyuntura positiva para la economía colombiana, en el periodo analizado, nada despreciable si se tiene en cuenta la crisis comercial con Venezuela y la situación de la economía de Estados Unidos, que sigue siendo nuestro principal mercado.
A pesar que algunos analistas independientes esperaban un crecimiento mayor, hablaban de una tasa del 5 por ciento, los datos divulgados por el DANE son esperanzadores y demuestran algunas características de fortaleza de la economía colombiana, quizás por su geografía variada y su diversidad regional. Hay motivos para un optimismo moderado.
Estas cifras sobre el comportamiento de los principales sectores de la economía colombiana, deben servir de insumo básico al nuevo gobierno que ha hecho mucho énfasis en lograr tasas más altas de crecimiento económico, para reducir el desempleo y la pobreza, estimulando a un grupo de sectores claves, a los cuales el gobierno ha denominado locomotoras: la construcción de vivienda, infraestructura, la minería, el sector agropecuario y ciencia y tecnología que es transversal a todos, como dicen ahora los expertos.
En opinión de Hernando José Gómez, Director del Departamento Nacional de Planeación, estos resultados no son los mejores y las tasas de crecimiento que requiere el país son mayores para reducir de manera sustancial el desempleo y la pobreza. En su concepto, uno de los riesgos más grandes que tiene la economía colombiana es el de la llamada “enfermedad holandesa”, es decir que los mayores recursos que generan algunos sectores, como el minero, por vía de la revaluación generen destrucción de empresas, empleo y capital.
Hay que agregar a las consideraciones del director de Planeación, que el país tiene otros cuellos de botellas a mediano y corto plazo, como es el tema de sus deficiencias en materia de vías, puertos y aeropuertos; y también en materia de educación, capacitación y entrenamiento de su recurso humano.
En estas áreas se requieren políticas novedosas y audaces para mejorar la competitividad y la productividad del país, factores fundamentales en el propósito de lograr mayores tasas de crecimiento económico como se lo ha propuesto el gobierno de la “prosperidad democrática” y como lo requieren miles de colombianos que hoy están por fuera de los beneficios del desarrollo económico.
El imperativo del crecimiento económico
Uno de los retos de Colombia en el corto y mediano plazo es lograr buenas tasas de crecimiento económico, que permitan mejorar el bienestar y la calidad de vida de la mayor parte de la población. El Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas (Dane), la máxima autoridad estadística del país, publicó esta semana las cifras sobre […]
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