Sin saber qué hacer ni a dónde ir se encuentra la madre de las trillizas que luego de cumplirse el tiempo reglamentario de la permanencia de las niñas en el hospital Rosario Pumarejo de López. Es de recordar que Glenys Cenit esposa de un joven arhuaco, dio a luz tres niñas, pero el padre solo reconoce a una de ellas.
La situación tanto para la madre como las pequeñas niñas se ha complicado porque su esposo, luego de dejarla en el centro hospitalario, no ha querido saber más de ellas a pesar de que psicólogos y enfermeras trataron de acercarse a él para explicarle que el milagro de la vida que en ocasiones se triplica, para él desde su mundo ha sido imposible aceptar esta realidad.
Más que la carga económica, para Luis Daniel Torres de 20 años de edad, lo difícil de aceptar en su cosmogonía es que las tres llevan su sangre, necesitan de su apoyo, amor y aceptación. Mientras que su padre trata de entender lo que para la cultura occidental es apenas obvio, las pequeñas Kelly, Keini y Keila junto con su mamá tendrán que salir muy pronto del hospital sin el apoyo del joven padre.
Sobre este caso el director del ICBF en el Cesar, Alberto Esmeral Ariza afirmó que si la madre y el padre son étnicos, habitan en el resguardo indígena y están sometidos a esta autoridad, le corresponde por mandato constitucional resolver esta situación a las autoridades indígenas, sin descartar que el ICBF pueda intervenir a petición de las mismas autoridades indígenas. Sin embargo, en caso de que la madre no sea étnica puede acudir al ICBF a solicitar la apertura de una historia así como una prueba de ADN y de acuerdo a los resultados el padre estará obligado a registrarlas sin importar su condición indígena.
La niña secuestrada
Luego de soportar los rigores de estar en manos extrañas la pequeña niña de seis meses que fuera secuestrada de las manos de su abuela paterna en inmediaciones del municipio de El Paso, Cesar, también se encuentra a la espera de poder gozar del cariño de sus familiares y de sus padres que hasta el momento han permanecido en la sombra.
La pequeña fue entregada ayer al Centro Zonal del ICBF de Chiriguaná y a partir de allí se iniciará un proceso de verificación de los derechos de la menor y de los restablecimientos de los mismos para determinar la custodia y el cuidado personal de la niña, teniendo en cuenta que los padres tienen 15 y 17 años de edad respectivamente.
En este caso, el director del ICBF dijo que “no me atrevería a adelantar un juicio sobre este aspecto, pero tengo la convicción de que los funcionarios del centro zonal de Chiriguaná, tomarán la mejor decisión que puede ser con la vinculación del padre, la madre y la abuela de la niña, en aras de garantizarle los derechos a la bebé”, dijo el funcionario.






