Si bien es cierto que se ha avanzado en materia de normas nacionales e internacionales para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres, también es cierto que siguen ocurriendo hechos violentos que afectan la vida de las mujeres y se constituye en un problema estructural de la sociedad, profundamente arraigados en sus individuos, que requieren normas legales y políticas para su superación.
Según la Ley 1257 de 2008, se entiende por violencia contra la mujer, cualquier acción u omisión, que le cause muerte, daño o sufrimiento físico, sexual, psicológico, económico o patrimonial por su condición de mujer, así como las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, bien sea que se presente en el ámbito público o en el privado.
La revista “Forensis Mujeres: herramientas para la interpretación, intervención y prevención de lesiones de causa externa en Colombia para las mujeres 2004-2008” publicó estadísticas del comportamiento de violencia hacia las mujeres, en las cuales se evidencia que las formas de violencia se explican en el marco de relación que existe entre el desequilibrio de poder entre los géneros, la discriminación y la violación de los derechos humanos y las libertades fundamentales de las mujeres adultas, niñas y adolescentes.
Estadísticas de la violencia de género
En el quinquenio estudiado por esta publicación del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, el 48% de las mujeres solteras, principalmente las que se encuentran entre los 15 y 19 años, fueron víctimas de lesiones personales, siendo la calle en un 50% el lugar de predilección y en segundo lugar, la casa en un 30 %, los principales escenarios de violencia.
Entre 2004 y 2008 un total de 6.603 mujeres fueron víctimas de homicidio, y de ellas, 238 fueron asesinadas para robarle; 437 producto de la violencia intrafamiliar; 694 producto de la violencia sociopolítica y 811 ocurridas por riñas, delitos sexuales, entre otros. El 30.8% murieron en sus viviendas, el 71% de los casos se conocen su agresor siendo en muchos casos un familiar, su pareja o expareja.
También fueron maltratadas 2.623 mujeres mayores de 60 años en la mayoría de los casos por los hijos. El 85% de los casos ocurrió los fines de semana y festivos, así como los periodos de vacaciones, por lo que se presume que fueron en los espacios en los que se comparte con la familia.
Así mismo, las niñas fueron víctimas del 52.29 % de los casos de maltrato infantil en las cuales las figuras paternas o masculinas padres, padrastros, hermanos, abuelos, primos, cuñados fueron los principales agresores.
Entre 2004 y 2008 fueron víctimas de la violencia de pareja 206.735 mujeres, lo que representa el 90% de los casos, la mayoría de ella entre las edades de los 20 y 34 años, lo que representa el 62% de los registros. En la mayoría de los casos fueron agredidas por el esposo y el compañero permanente. Llama la atención que el 97% de los casos han ocurrido entre parejas conformadas por adolescentes.
Las agresiones de parte del compañero se entienden como la dificultad para elaborar el duelo de una relación terminada y en la convicción arraigada en la cultura machista de que la mujer es un objeto que no deja de pertenecerle. No es raro entonces que los agresores sean el ex esposo, ex compañero, ex novio, ex amante, que representan el 19% de los casos de agresión.
Estadísticas en Valledupar
En Valledupar se registraron 315 casos de violencia infringida por la pareja hacia las mujeres en el año 2005; se reportaron 388 casos en el 2006; 426 en el año 2007 y 459 casos de violencia de pareja en el 2008. La mayoría de los casos se registraron los días sábados y domingos, lo que es asociado al consumo de licor por parte del compañero o esposo; la agresiones se registraron en la casa.
Diseño de políticas públicas para frenar la violencia hacia las mujeres
Por estos días visitaron la ciudad dos mujeres con trayectoria en la defensa de los derechos de la mujer, quienes compartieron su experiencia con la red Voceras y Voceros y dieron orientaciones para el diseño del Plan de Desarrollo Municipal, el cual debe incluir el tema de equidad de género como una forma de avanzar hacia el desarrollo integral de las comunidades.
Juanita Barreto del Grupo Mujer y Sociedad de la Universidad Nacional de Colombia, y Patricia Buriticá, representante del Consejo Consultivo de Mujeres en Bogotá por las feministas y académicas, fueron invitadas por la Fundación Carboandes para que orientaran desde su experiencia a este grupo que busca espacios de participación en el diseño de políticas públicas con énfasis en equidad de género. Ambas se manifestaron en torno al tema.
La deuda histórica
Patricia Buriticá sostiene que “una sociedad que avance en criterios y prácticas democráticas permite reconocer al sujeto mujer como un sujeto de derechos, lo que significa crear ambientes de democracia y prácticas democráticas que reconozcan, respeten y reivindiquen los derechos de las mujeres como ciudadanas plenas”.
Señala además, que por ahora existe un escenario de democracia formal, es decir, la incorporación a partidos y a elecciones pero el ejercicio y la conciencia real de una sociedad en que las mujeres tengan derechos todavía no se ha ganado. En este sentido, explica que los hombres han nacido con derechos y privilegios y a las mujeres les ha tocado conquistarlos. “Acabamos de conquistarlos porque hace 20 siglos de historia, la ocupación del espacio público era un privilegio de los varones”, explica la académica.
Valledupar, hacia el avance de la equidad de género
A su turno, Juanita Barreto, manifestó que Valledupar se enfrenta a muchos retos para avanzar hacia la equidad de género, entre ellas, hacer visible los saberes y las sabidurías que las mujeres tienen. Sostiene que esos saberes han circulado, por las casas de las mujeres pero ahora necesitan salir de la casa a la plaza pública y a todos los espacios públicos para que alimenten una política que tenga sentido para la vida cotidiana y ese es un reto muy grande.
Sostiene que “otro reto, y es que algo que le abonamos al alcalde Fredys Socarrás, es la creación de un laboratorio de construcción de políticas públicas con enfoque de género que va a potenciar la dimensión humana y la dimensión social de cada uno de los actos y de las decisiones que se tomen en materia de planes de desarrollo”.
Dijo además que otro de los retos es crear nuevos diálogos entre el Gobierno y las distintas formas de la sociedad civil organizada. Es urgente hacer frente a las distintas formas de violencia que azota a este país. Las mujeres tienen mucho que decir en la construcción de opciones de paz y opciones de vida que sean sostenibles, afirmó la feminista.