Pasa el tiempo y la cancha anexa al estadio de fútbol sigue sin importarle a nadie. El municipio no le invierte, pero tampoco el Gobierno Departamental, mientras tanto el escenario que debería ser apoyo en las programaciones de la Liga de Fútbol se muestra ante propios y extraños como una vergüenza.
Una Liga de Fútbol más organizada debería contar con su propio escenario, buscando la forma para cuidarlo y mantenerlo siempre activo. Igual los colegios vecinos, como el Gimnasio del Saber y Santa Fe, que realizan allí sus clases de educación física podrían tomar la cancha anexa en adopción para encerrarla así sea con llantas viejas y tener el control de las empresas de conducción que la encontraron fácil para enseñar a sus usuarios y que la dejan inservible para jugar.






